DOSIS DIARIA DE NOTICIAS CURIOSAS

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martes, 15 de noviembre de 2011

Una mirada sobre los verdugos de China

Mientras que las organizaciones internacionales y algunos ciudadanos chinos protestan por las ejecuciones letales que se realizan en el país, y exigen una mayor transparencia respecto a las mismas, uno de los verdugos encargados de llevarlas a cabo da la cara y cuenta, en un reportaje que acaba de ser publicado por el periódico Beijing News, su rutina diaria de trabajo: "coger con un rifle, de pie, a unos cuatro metros del condenado, apuntar y apretar el gatillo. Y eso es todo ", djo, "no es tan complicado ni tan malo como pueden creer los extranjeros".
Imagen tomada el 20 de abril 2001, que muestra una prisionera camino de su ejecución .

 El verdugo, de nombre Xiao Hu, antes trabajó como oficial de policía durante 19 años, y explica que, salvo excepciones, "los prisioneros capturados durante la ejecución están tan aterrorizados que suelen colapsarse y caer al suelo". Para él "todas estas personas merecían lo que recibieron por sus crímenes."

Últimamente China ha aumentado el uso de inyecciones letales en detrimento de otros métodos para acabar con la vida de las personas, pero Hu se refirió sólo a la rutina del tiro de gracia.

Fotograma de 'El Verdugo' (L.G. Berlanga, 1963).
Cuando asumió el puesto de oficial de policía judicial, dijo Hu a la prensa, los oficiales de más antigüedad le hicieron ver dos ejecuciones e inspeccionar los cadáveres frescos para que se fuera haciendo con el trabajo. Luego le llegó su turno, y aunque no se puso nervioso por la tarea que estaba llevando a cabo, sí dice que le dio miedo a fallar el tiro y convertirse en el hazmerreír entre sus colegas.

China no publica estadísticas sobre el número de personas que ejecuta. Pero organizaciones de derechos humanos, incluida Amnistía Internacional, han dicho que ejecuta a más prisioneros que cualquier otro país (sólo en 2010, la cifra superaría el millar de personas, según AI). Sin embargo, se ha sabido que hace dos días, un tribunal en el noreste de China condenó a tres personas a muerte por haber provocado un incendio en un hotel en el que murieron 11 personas. Y, también la semana pasada, un tribunal de Zhejiang dictó la pena capital para tres hombres que habían efectuado una recaudación de fondos fraudulentos.


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