DOSIS DIARIA DE NOTICIAS CURIOSAS

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jueves, 24 de noviembre de 2011

Por qué los pelirrojos odian a los dentistas


Rojo+dentista= horror.
Puede que los pelirrojos estén estereotipados como personas de carácter encendido, pero dicho ánimo probablemente se transforme en miedo cuando atraviesen la puerta de la consulta de un dentista. No es mi opinión, lo dice todo un estudio que acaba de ser publicado en el Journal of the American Dental Association.

La investigación, realizada entre 144 individuos, 67 pelirrojos naturales y 77 de pelo oscuro, muestra que existe un determinado gen, que a menudo tienen los pelirrojos, que hace que las personas que lo posean experimenten una mayor ansiedad en las situaciones de tipo odontológico, como cuando se hacen, por ejemplo, una limpieza dental. 
Miedo en el dentista.

Los participantes del estudio respondieron a las preguntas de una encuesta sobre sus miedos y ansiedades relacionados con las visitas al dentista, y los investigadores tomaron, además, muestras de sangre para obtener las variantes presentes en los genes específicos comunes en las personas con el pelo rojo. Éstas poseían un gen específico, el MC1R, que las hace el doble de propensas a experimentar miedo y ansiedad en las citas con el dentista que quienes no tienen ese gen. 

Es posible, dicen los científicos, que los pelirrojos con el gen en cuestión tiendan a ser resistentes a ciertos medicamentos para un dolor determinado. Esto podría significar que tienden, en un número superior al resto de los mortales, a querer evitar su visita al odontólogo. 

Ahhhbra la boca.
Pelirrojos o no, la mayoría de la gente probablemente tiene habitualmente reservas a la hora de ir al dentista o en algún momento de su vida. Pero no hay que dejar que el miedo nos impida realizar estos exámenes médicos, al menos, dos veces al año. Estudios recientes han relacionado las enfermedades periodontales con una amplia variedad de enfermedades crónicas, incluyendo accidentes cerebrovasculares y la diabetes tipo 2. 

Éstas son algunas maneras de aliviar la angustia de la temida visita: 

• Programe la cita a la hora del día en que usted habitualmente se sienta en un mejor estado de ánimo. 

J. Nicholson en 'The Little
shop of Horrors' (1960).
• Duerma bien la noche anterior. 

• Haga una lista de qué es lo que le molesta de ir al dentista, si es el miedo de los procedimientos dolorosos o falta de control sobre lo que está pasando, u otra cosa, y háblelo con él. 

• Distráigase. Las consultas tienen revistas y, algunas, reproductores de MP3, e incluso gafas de realidad virtual o películas para distraer a los pacientes mientras están en la silla. Si su dentista es poco tecnológico, lleve sus propios auriculares y música. Esto ayudará a ahogar sonidos desagradables de taladros, tubos de succión, y cualquier cosa que pueda elevar su presión arterial.

Y, si es usted de los concienciados y cuida sus dientes habitualmente, lo mejor será que se haga con un seguro dental.

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